miércoles, 13 de junio de 2018

Consejos para reducir el consumo de plástico.


1.       Evita comprar agua en botellas de plástico. Las botellas de agua representan uno de los principales problemas de residuos a nivel mundial, ya que estas no siempre son totalmente reciclables. La mejor opción sería beber agua del grifo, filtrada con un buen viejo filtro de arcilla, pero si alguien no le gusta el sabor del filtro de barro o duda del agua potable de su ciudad podría elegir o comprar agua en botellas retornables.
2.       Olvida las pajitas (pitillos) de plástico. Suena tonto, pero las pajitas de plástico son totalmente prescindibles. Solo por costumbre, utilizamos un montón de pajitas para nada, cuando simplemente podemos beber del vaso sin problemas. Si no sabes el daño que puede causar una simple pajita de plástico al medio ambiente, te aconsejo que veas este vídeo donde una tortuga marina te lo contará.
3.       Enamórate de las bolsas reutilizables.Nada más obvio, que yo sepa. Sin embargo, este simple cambio es de gran importancia para el medio ambiente, solo tienes que cambiar las bolsas de plástico por bolsas de tela o de material vegetal. Incluso puedes hacer las tuyas tu mismo, por ejemplo con papel de periódico.
4.       Evita los congelados en los supermercados. La zona de congelados está llena de embalajes innecesarios que llenan nuestros vertederos. Evitar pasar por ella puede ayudarte a terminar con dos males a la vez.
5.       Quita los chicles de tu vida.La mayoría de los chicles actuales contienen plástico en su composición. Aunque existe tecnología para reciclar este producto, es muy difícil encontrar lugares para hacerlo. Es mejor evitar la goma de mascar ya que también puede ser un alivio para tu salud. De todas formas, si necesitas un chicle de vez en cuando, puedes optar por comprar chicles 100% naturales y ecológicos, que también existen aunque no se vean en las tiendas a menudo.
6.       Compra productos empaquetados en cartón o vidrio. En el supermercado, generalmente, las marcas tienen diferentes tipos de embalaje para un producto en particular. Siempre que tengas opción, di no al empaque de plástico, aunque sea más barato. Tanto el vidrio como el cartón son más fáciles de reciclar y, si se eliminan inapropiadamente, tardan menos tiempo en descomponerse y sobre todo, son muchos menos dañinos para el medio ambiente.
7.       Sustituye las fiambreras de plástico (tuppers) por recipientes de cristal o de acero inoxidable.
8.       Limita los alimentos en recipientes de plástico. Este es probablemente uno de los mayores desafíos a los que nos vamos a enfrentar: evitar, o al menos limitar, los productos en recipientes de plástico. Hablamos principalmente de aperitivos, quesos, galletas, productos congelados y muchos otros. Algunos paquetes, especialmente en la promoción de galletas y meriendas en general, contienen plásticos mixtos que son no reciclables. Consulta el embalaje para comprobar su reciclabilidad y elige envases de papel, cartón o vidrio.
9.       Comprar productos a granel. En la mayoría de los casos será más barato y, a menudo, productos menos procesados. Los productos a granel pueden ayudar a reducir la basura drásticamente. Puedes comprar exactamente la cantidad que necesitas y si llevas tu propias bolsas o botes reutilizables, mejor aún: no generas más residuos.
10.   No uses cápsulas de café.
11.   Evita los productos desechables. Siempre que te sea posible, opta por no usarlos. Prefiero una servilleta en lugar de plato desechable! Comer con la mano, en lugar de utilizar cuchillería y cubiertos de mesa plásticos. De todos modos, seguro que siempre hay otra opción. Parece increíble, pero lamentablemente hay personas que viven rodeadas de cubiertos y vajillas de plástico.
El parar de comprar este tipo de productos es una opción muy importante para la reducción del plástico inútil. Y no estamos hablando sobre su uso ocasional, tal vez por necesidad alguna vez necesites usarlos, que pasa a veces. Hablamos de aquellos que sistemáticamente compran platos, cubiertos y vasos de plástico desechable cuando tranquilamente podrían utilizar platos y vasos normales. ¿Será pereza o la creencia que estos productos son higiénicos? Los fabricantes dicen que estos productos están diseñados especialmente para uso alimentario, como para soportar el calor de los alimentos. Particularmente no espero mucho de ellos y creo que es malo comer y beber en desechables.
12.   No uses film de plástico.
13.   Usa utensilios de cocina de madera, bambú o acero inoxidable.
14.   Usa pinzas de la ropa de madera.
15.   Usa biberones de vidrio para los bebes.
16.   Usa pañales de tela. Le hará bien al culete de tu bebé y al medio ambiente (después de todo, un solo pañal desechable tarda entre 400 y 500 años en descomponerse). Si no quieres probar, también tienes la opción de probar pañales hechos con materiales mas respetuosos con el medio ambiente.
17.   Hacer zumos en casa. Los jugos, zumos y otras bebidas también pueden venir envasadas en botellas de plástico. Si compras generalmente jugos o zumos en botellas de plástico, puedes tratar de reemplazarlos con jugos o zumos hechos en casa con fruta fresca, son más sanos y deliciosos, te lo aseguro.
18.   Súbete al carro de hazlo tu mismo. Sabemos que la falta de tiempo no nos deja hacer lo que tranquilamente podríamos. Pero, cuando podamos, cuando tengamos tiempo, en lugar de ver televisión o incluso revisar las noticias de Facebook, ¿por qué no hacer un pastel, una crema antirrugas, un jabón casero, cuidar tu huerto urbano? La actividad manual es un gran ejercicio de relajación para tu cabeza,  además, ahorrarás dinero.
19.   Si eres mujer, usa la copa menstrual.
20.   No uses maquinillas de afeitar desechables.

Fuente: ecoinventos.com 

jueves, 3 de mayo de 2018

CREAN ESTRUCTURAS PARA CONTENER GLACIARES

Bautizadas Glacier Coolers, son mallas hechas de textiles especiales, que cubren el glaciar y permiten evitar hasta el 65% del derretimiento de la masa de hielo.


El glaciar Bello está emplazado en el cerro Bello, el lugar de nacimiento del río Yeso. Y fue el lugar escogido por la empresa Suyai para probar Glacier Coolers, un producto diseñado para proteger glaciares. Glacier Coolers es un conjunto de estructuras modulares que se instalan sobre el glaciar.
Clemente Pérez, expresidente de Metro y CEO de Suyai, explica que la estructura se instala en la zona de ablación, lugar donde el glaciar está en proceso de derretimiento. “Si una protege la zona de ablación de un glaciar, protege el resto del glaciar también. Para ello instalamos estructuras modulares cubiertas con geotextiles removibles, que se instalan en verano y se retiran en invierno. Así evitas la radiación solar y el depósito de polvo (que aceleran el derretimiento). Es una especie de capa protectora temporal, puesta en el lugar clave del glaciar para proteger toda la estructura”.
Pérez asegura que los resultados preliminares en el glaciar Bello son alentadores, ya que en la zona donde fueron instalados tuvieron una reducción del derretimiento de 65%. “Las fotos muestran que el hielo alrededor de Glacier Coolers bajó cerca de tres metros. Para el próximo verano queremos hacer uno de una hectárea, con lo que podríamos evitar el derretimiento de 27 millones de litros de agua”.
Señala que el proyecto es más efectivo en la zona central del país. “Está enfocado en los glaciares blancos que se están derritiendo más, es decir, glaciares politermales y templados. Estos están básicamente entre Coquimbo y Los Ríos, porque los glaciares fríos, como en el Norte Grande o Torres del Paine, son estructuras menos eficientes”. Además, dice, cuando los glaciares son de roca, la misma roca los protege. “Se produce un efecto parecido al que nosotros producimos, que es reducir la radiación solar y la depositación de polvo, proteger el hielo. Hoy retiramos las estructuras y comprobamos su efectividad”.
Los Glacier Coolers son elaborados a partir de mallas Acma, cubiertas por capas de geotextil blanco y ancladas a la superficie glaciar por medio de estacas. El diseño es responsabilidad de IEC ingeniería, una de las principales empresas de ingeniería en cálculo del país. Esas coberturas cumplen tres funciones principales: protección contra los depósitos de polvo, reducción de la radiación solar incidente y aislante térmico.
Una vez que las mallas muestren su funcionalidad, Pérez señala que los potenciales clientes son empresas, comunidades e incluso gobiernos. “Este es un emprendimiento con la Fundación Chile y el apoyo de Aguas Andinas, y financiamiento propio. En el futuro, explica Pérez, le puede servir a Aguas Andinas para proteger los glaciares y para tener mayor disponibilidad de agua. Agrega que este proyecto podría favorecer a algunas empresas sanitarias, ya que podría asegurarles el recurso. “Los glaciares en el Maipo se están derritiendo, no quedan para más de 50 años. Es un problema a futuro. Queremos que sea un proyecto para empresas como las sanitarias, mineras que quieran mitigar el impacto ambiental o empresas agrícolas. Hay interés de algunas comunidades para que podamos darles agua. La próxima semana tenemos una reunión con la Dirección de Obras Hidráulicas, esto podría ser una forma más barata de agua para riego. Podríamos apuntar a comunidades, empresas y gobierno”, insiste.
Anteriormente se hicieron pruebas piloto en La Parva, en donde se instalaron 32 unidades modulares, confirmando la disminución de la ablación en una superficie cubierta de nieve, la que ahora se confirmó en el glaciar Bello, donde se instalaron 12 unidades modulares.
Fuente: La Tercera.

lunes, 23 de abril de 2018

Día de la Tierra: el futuro del planeta está en nuestras manos


La conservación y protección de la biodiversidad marcan esta fecha en la que numerosos países realizan actividades para hacer un uso responsable de los recursos naturales. Fuente: El País, 22 abril de 2018.

El Día de la Tierra intenta concienciar al mundo, cada 22 de abril, de la necesidad de proteger el medio ambiente y de la conservación de la biodiversidad. Todos los días deberían ser el Día de la Tierra, pero por desgracia, la vorágine consumista que nos envuelve nos hace olvidar con demasiada facilidad problemas que comienzan a ser graves para el planeta como la superpoblación, la contaminación y el uso responsable de los recursos naturales.

Estamos a tiempo de que un cambio de mentalidad y de hábitos facilite y mejore la situación para las generaciones venideras. Cientos de ejemplos que conocemos, y que no siempre ponemos en práctica, contribuyen a hacer más sostenible y habitable el planeta. De hecho, la mejor herencia que podemos dejar a los jóvenes es un planeta habitable, porque la Tierra no pertenece a los humanos, sino que son estos los que pertenecen a la Tierra.

Naciones Unidas decidió designar el 22 de abril como el Día de la Tierra para reconocer que el planeta que habitamos, con sus ecosistemas, es el hogar de la humanidad y que, para alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de los habitantes del planeta y las futuras generaciones, es necesario promover la armonía con la naturaleza y la Tierra.

El Día de la Tierra es una jornada festiva celebrada en muchos países. Su promotor, el senador estadounidense Gaylord Nelson, instauró este día para crear una conciencia común a los problemas de la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra. El origen de esta conmemoración se sitúa en 1970, año en el que se inició un movimiento medioambiental en Estados Unidos que sacó a la calle a 20 millones de personas para luchar por un entorno más saludable.

Tras esta manifestación se logró concienciar a los políticos sobre la importancia de la naturaleza y el cuidado del medio ambiente, y se creó la Agencia de Protección al Medio Ambiente de Estados Unidos. Esta asociación se encarga de las leyes para conseguir aire limpio, agua potable y conservar especies en peligro de extinción.

El lema de Naciones Unidas para el Día de la Tierra de este año es “Terminar con la contaminación de los plásticos”. La ONU invita a todos los Estados miembros, organizaciones internacionales, regionales y subregionales, a la sociedad civil y a las ONG a crear conciencia sobre este día. Para ello son numerosas las actividades de información y sensibilización que tienen lugar alrededor de esta fecha en todo el mundo.

Desde hace casi 50 años, los organismos internacionales y los países intentan crear una conciencia medioambiental para preservar el planeta. Fue la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano de 1972 celebrada en Estocolmo la que sentó las bases de la toma de conciencia mundial sobre la relación de interdependencia entre los seres humanos, otros seres vivos y nuestro planeta. Asimismo, el 5 de junio se estableció como el Día Mundial del Medio Ambiente y se creó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la agencia de la ONU encargada de establecer la agenda ambiental a nivel global.

En 1992, más de 178 países firmaron la Agenda 21, la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, y la Declaración de Principios para la Gestión Sostenible de los Bosques en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo UNCED.

En el año 2005, la Asamblea General declaró 2008 como el Año Internacional del Planeta Tierra para promover la enseñanza de las ciencias de la Tierra y facilitar a la humanidad los instrumentos necesarios para el uso sostenible de los recursos naturales.

En 2012 se celebró la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, también conocida como Río+20. Su resultado fue un documento que contenía medidas y prácticas para un desarrollo sostenible. Además, en Río los Estados Miembros decidieron emprender un proceso para establecer los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se basarían en los Objetivos de Desarrollo del Milenio y coincidirían con la Agenda para el desarrollo después de 2015.

Celebramos el Día de la Tierra para recordar que el planeta y sus ecosistemas nos dan la vida y nos proporcionan las materias primas para subsistir. Con este día asumimos, además, la responsabilidad colectiva, como nos recordaba la Declaración de Río de 1992, de fomentar esta armonía con la naturaleza y la Madre Tierra, porque “Madre Tierra” es una expresión común utilizada para referirse al planeta Tierra en diversos países y regiones, lo que demuestra la interdependencia existente entre los seres humanos, las demás especies vivas y el planeta que todos habitamos.

Este año, además, se celebra el ‘Octavo Diálogo sobre armonía con la Naturaleza’ en la sede de la ONU de Nueva York. Este diálogo interactivo es una buena plataforma para tratar temas como la producción sostenible y los patrones de consumo en la armonía con la naturaleza. Asimismo, el diálogo quiere fomentar que los ciudadanos y las sociedades se conciencien sobre cómo se relacionan y cómo pueden relacionarse mejor con el mundo natural.

Este Día de la Tierra se centra en reciclar el plástico que llena y contamina nuestros océanos y hábitats matando a miles de animales cada día. Sin embargo, el Día de la Tierra es mucho más que eso, y hay cientos de maneras de involucrarse. La doctora Jane Goodall comparte este año un mensaje para mostrar el camino para hacer crecer un mundo más verde y más azul.

Nacida el 3 de abril de 1934 en Londres, Inglaterra, Jane Goodall siempre soñó con vivir entre animales en África. A los 26 años persiguió con pasión su sueño y viajó a Tanzania, donde comenzó su estudio de referencia de los chimpancés sumergiéndose en su hábitat como si fuera un miembro más de su comunidad en lugar de un observador desde la distancia. Su descubrimiento en 1960 de que los chimpancés fabrican y usan herramientas sacudió el mundo científico y redefinió la relación entre los humanos y el resto del reino animal.

Nombrada Mensajera de la Paz de la ONU, dama del Imperio Británico y Fundadora del Instituto que lleva su nombre, la doctora Goodall recorre el mundo durante casi 300 días al año para hablar sobre las amenazas a las que se enfrentan los chimpancés, las crisis ambientales y sus motivos de esperanza para hacer del mundo un planeta más habitable y sostenible con sencillos consejos que pueden convertirnos, a cada uno de nosotros, en un héroe medioambiental.

Por si aún no te has planteado nunca todo lo que puedes hacer por contribuir al cuidado de la Tierra, aquí van unos simples consejos:

Utilizar bombillas de bajo consumo e invertir en LED.

Descartar los cubiertos de plástico.

Utilizar la bicicleta como transporte.

Apostar por las energías renovables.

Aportar vida a la naturaleza plantando al menos un árbol.

Visitar un parque nacional o zona reserva de la biosfera para admirar y concienciarse de su belleza e interconexión entre todos los elementos.

Reciclar y conocer qué es biodegradable y qué no.

No utilizar bolsas de plástico y, si se tienen que usar, reciclarlas.


Calcular la huella de Carbono. Con la ayuda de un calculador de carbono se puede conocer cuál es la contribución personal al calentamiento global y de este modo poner remedio y reducir la propia contaminación.

Aunque tal vez el consejo más efectivo sea el de concienciarnos que todos los días son el Día de la Tierra para comprometernos con el medio ambiente y el futuro de la humanidad.

Por Alberto López
Fuente: TERRAM

jueves, 22 de marzo de 2018

Reciclar es responsabilidad de Todos


Turismo Yamana es una empresa de viajes de eco turismo y aventura en la Patagonia Chilena y Argentina que nace el año 1990 y a partir del 1995 inicia sus funciones como Tour Operador.

El nombre de esta agencia es en homenaje a los antiguos canoeros de la zona austral de la región de Magallanes, la etnia Yamana o Yagán quienes ocupan las riberas australes de Tierra del Fuego y las islas al Sur del canal Beagle; es por consiguiente el poblado más austral del continente. La voz "Yamana" significa en su idioma "ser humano".

Desde nuestros inicios hemos realizado diversas exploraciones en la Región, con el propósito de colocar en la oferta turística nuevos productos y así brindar nuevas experiencias de viajes. También desde nuestros orígenes hemos adquirido un compromiso con la naturaleza reciclando y reduciendo el impacto de desechos en nuestro planeta.

¡Tú también puedes ayudar al planeta! Aquí algunas ideas:

1)    ¡Separa tu basura! 


Lo primero es separar la basura orgánica de la que no lo es. Los productos orgánicos ayudan a mejorar los suelos y se degradan con mayor facilidad que los que no lo son. Una vez hecho esto ve tu basura no orgánica y separa los plásticos, aluminios, vidrios, tetrapak, cartones y papelería. Lleva lo que puedas al centro de reciclaje de tu región, en Punta Arenas en la región de Magallanes se encuentra por ejemplo "Recipat" (https://web.facebook.com/recipat/). Lo que no puedas reciclar... Reutilízalo en algo más. ¡Sé creativo!

2)    Evita los producto “sobre embazados” 

La fruta entera no necesita envases plásticos que las cubran y también es mejor idea cambiar la botella plástica de agua por una reutilizable.

3)    ¡No te olvides de tu bolsa!

En Magallanes desde el año 2016 se promulgó la ordenanza municipal que prohíbe el uso de bolsas plásticas en el comercio de la región y se implementó el uso de bolsas género. Haz un cambio en tu rutina y al ir a comprar no olvides tu bolsa, así contribuirás con menos plásticos en nuestros mares.

4)    ¡No seas parte del problema, se parte de la solución!

Cuando salgas a acampar o a hacer trekking lleva tu basura contigo. La mayor parte de la contaminación en parques y reservas naturales se debe a la irresponsabilidad de los visitantes, asegúrate de llevar un recipiente donde puedas botar la basura y desperdicios. Evita botar basura orgánica en estos lugares pues no sabes cómo afectará a las criaturas que viven ahí.

Con pequeñas acciones podemos proteger nuestros mares, nuestra flora y fauna y por sobre todo NUESTRO PLANETA.