jueves, 26 de diciembre de 2013

“Manos de mi tierra”: Conoce la primera iniciativa de Comercio Justo que desembarca en el retail.


homy artesanos

El concepto de Comercio Justo, o Fair Trade, surgió hace 40 años como parte de un movimiento social impulsado por las Naciones Unidas, que apostaba por apoyar a los pequeños productores marginados del sistema económico formal, sobre todo en el tercer mundo. La meta apuntaba a que accedieran a realizar transacciones justas, con acuerdos comerciales equitativos y según estándares éticos que contribuyan a un desarrollo sostenible.




Hoy la Organización Mundial de Comercio Justo (WFTO), creada en 1989, agrupa a quienes impulsan este tema sobre todo desde Europa y Estados Unidos. Pese a que en Chile aún resta mucho camino por recorrer en este ámbito, sobresale el trabajo realizado desde hace 15 años por Comparte, organización sin fines de lucro que junto a la firma Sodimac dio el vamos en agosto del 2012 al proyecto “Manos de Mi Tierra”, la primera iniciativa que ha llevado al Comercio Justo hasta el retail. 

Y es que gracias a una alianza que también incluyó al Fondo de Desarrollo Social (Fosis), del Ministerio de Desarrollo Social, se inauguró en la tienda Homy del Parque Arauco, el primer espacio especialmente dirigido a estos microemprendedores para la comercialización de productos artesanales de decoración entre los que se cuentan espejos de mosaicos, tablas, tornamesas y fuentes de madera, cubiertos para ensaladera, queseras de mimbre, ceniceros de vitrofusión, objetos de decoración de metal reciclado y fieltro, junto a elementos de greda elaborados en Pomaire, entre otros.

“La iniciativa busca contribuir a que los pequeños y micro artesanos nacionales más vulnerables puedan llegar a un mercado más amplio con sus productos, a través de la entrega de un espacio comercial, permitiéndoles acceder a la generación de riqueza”, explica, Juan Carlos Corvalán, gerente de sostenibilidad de Sodimac.
Desde Comparte, su gerente general, Pia Barros, complementa detallando que “hoy el proyecto cuenta con 12 microempresarios activos de Olmué, Melipilla, Valparaíso, Pomaire, Villarrica, Chimbarongo, Colina y Santiago, beneficiando directa e indirectamente a 75 personas”.

“Y con gran satisfacción podemos decir que a la fecha se han vendido más de 3.400 piezas de artesanía en nuestras tiendas”, destaca Corvalán.

El secreto del éxito según Comparte, responde a que la selección de los productos no fue al azar.  ”Los 10 productos que se ofrecen hoy, pasaron por un estudio de un año de parte de Homy y de nosotros y una serie de pruebas, muchos productos quedaron fuera no por ser de mala calidad sino que porque no rotaban y la idea era que se generara un ingreso familiar efectivo para los artesanos”, detalla Isabel Carvajal, gerente de administración y finanzas y encargada del proyecto. 

“Hoy que estamos ya firmes en el Parque Arauco, los artesanos con los que operamos son lo que precisamente tienen productos que rotan, por lo que constantemente les estamos pidiendo más cosas y a raíz de eso también se nos abrió la posibilidad de entregar a los Homy de Plaza Vespucio y del Plaza Oeste, con estos dos últimos estamos nuevamente en el proceso de definir qué productos les llevamos porque se trata de públicos totalmente distintos al del Parque Arauco, por lo que hay que probar cosas más grandes o más chicas y de otros precios”, añade.

Frente a la realidad de los artesanos, Barros, enfatiza que “lo bueno de esto de entrar al retail es que el margen que la tienda mantiene de ganancia frente a los productos es muy mínimo, y es que el fondo no es ese, si no que ayudar a potenciar a los artesanos. Además la forma de pago es bastante mas rápida que en cualquier otro retail, son siete días hábiles desde el momento en que nosotros les facturamos lo que se demoran ellos en pagar.  Con esto aseguramos la mantención de los criterios del Comercio Justo, es decir, asegurar una relación a largo plazo, dónde se establezca un diálogo con el artesano y pagos frecuentes, algo que es súper complicado sobre todo en este rubro”. 

Tras trabajar más de 15 años con Comparte, en la elaboración de joyas de vidrio, el artesano Juan Pablo Borcoski, sumó la creación de espejos de mosaico gracias al nexo con Homy y el desembarco en el retail. Este emprendedor de San Joaquín coincide con Barros al destacar cómo el acceso a una compra estable por parte de la tienda le ha permitido recibir un ingreso fijo con el que ha mejorado su negocio. 

“La experiencia ha sido muy buena sobre todo desde el punto de vista práctico de poder acceder a pagos más frecuentes, lo que es algo súper importante porque uno esta acostumbrado sobre todo en la exportación a recibir pagos a lo lejos. Por el contrario, con Homy tenemos una llegada más rápida, que permite que uno se organice mejor y también responda bien a pedidos más grandes. Yo incluso he llegado a contratar hasta a seis personas de manera estable en mi taller, debido a que he tenido recursos de manera más constante y mucho más trabajo”, explica. 

Regalos con sentido e identidad

Teniendo en cuenta que la navidad se acerca a pasos agigantados, Barros también pone en acento en el valor de adquirir trabajos artesanales. ”Nosotros como Comparte tenemos como objetivo posicionar la artesanía de manera que la gente quiera comprarla porque valora lo que hay detrás de este trabajo, que se vuelvan los ojos a los orígenes y a la identidad de nuestra tierra, además eso ayuda a que la gente vuelva a creer en el trabajo de los artesanos, que se aprenda a regalar con sentido e identidad yendo más allá de la compra centrada en el puro consumismo“, subraya.

Isabel Carvajal indica que “para nosotros es fundamental contar la historia detrás de cada producto. Un textil puede implicar un trabajo de cuatro meses, una artesanía hecha de mimbre, un trabajo de tres semanas o un trabajo en madera puede demorar también meses porque después de tallar, hay que esperar que la madera se seque, y la gente lametablemente no sabe eso y no se suele poner en valor las horas de trabajo del artesano que equivalen a trabajar en cualquier otra cosa”.

En el mismo sentido, Borcoski, apunta cómo gracias a este proyecto se le ha dado la posibilidad a la artesanía chilena de entrar al mercado. “Nosotros no tenemos realmente muchos espacios de difusión. Contrario a lo que se cree, es difícil participar en ferias artesanales, ya que allí realmente no hay artesanía, todo es importado de La India, China u otros lados. Entonces tener un lugar dónde se certifique y destaque lo chileno es importantísimo. Se valora lo hecho por las manos de los artesanos chilenos, algo que en general no ocurre, y si miras con atención confirmas que estos trabajos tienen tanta calidad como lo hecho en otros lados y son igual de bonitos en cuanto al diseño, modernidad o sofisticación”.

Pia Barros sostiene que “aquí cada uno ha aportado lo suyo. Homy no es especialista en artesanía y nosotros si, entonces nosotros aportamos, estableciendo la relación con ellos como puente y Homy suma su experiencia en la comercialización y todos ganan. Hay verdadero trabajo en equipo y nos vamos potenciando y en eso estamos ahora. La idea de todos para 2014 es seguir creciendo, agregando más productos y a más artesanos”. 


“Aquí realmente hay un compromiso real de Responsabilidad Social Empresarial, se hacen muchos proyectos para la foto pero éste va más allá. De verdad ellos nos conocen, nos valoran, se encantan con el trabajo hecho mano y lo destacan en las tiendas, entonces todos nos comprometemos. Aquí se ha cumplido y más”, puntualiza la gerente de Comparte.