sábado, 10 de septiembre de 2016

Oceanógrafa registró la forma en que se comunican las ballenas chilenas

Por VALENTINA ESPEJO, Las Últimas Noticias 

Con un micrófono submarino registró cinco sonidos diferentes que emite la balaenoptera musculus chilena. "Es un canto más agudo y complejo que el de otras ballenas", dice la científica inglesa.

Susannah Buchan es inglesa y hace nueve años que vive en Chile. Tiene 33 años y aunque ha pasado mucho tiempo, dice que recuerda bien la primera vez que vio una ballena. Fue a los 12 años, en un pequeño poblado costero canadiense, cuando su abuela la llevó a conocer el mar.

'Me impactó el misterio de las ballenas, su potencia y la tranquilidad que sentí cuando estuve cerca de una. Eso me motivó a estudiar Oceanografía, quería trabajar con ellas', cuenta desde Estados Unidos, donde está desarrollando un trabajo académico.

Cuando en el 2006 terminó su magíster en Biología Ambiental en la Universidad de St. Andrews, en Escocia, recibió la invitación de la ONG chilena Centro Ballena Azul para venir a investigar la acústica de esa especie. Ahora además es doctora en Oceanografía, por la Universidad de Concepción. 'A nivel mundial se sabía que cada población de ballena azul tiene su propio dialecto, pero no se conocía qué estaban cantando las ballenas en Chile', dice Buchan.

Así que repitió una actividad fija durante cuatro veranos, época en que las ballenas azules llegan a alimentarse al Golfo de Corcovado, en la Patagonia chilena. 'Salía al mar con los pescadores de Melinka (Región de Aysén) para grabar a las ballenas. Estábamos más de 8 horas', recuerda Susannah. Se ubicaba en el bote a 500 metros de los cetáceos. Luego, con un hidrófono (micrófono submarino) que trajo de Escocia, marca Cetacean Research Technology, captaba el canto que emitían los machos, el que era registrado por una grabadora digital conectada al hidrófono. '

Para grabar había que apagar el motor del bote. Colocaba el hidrófono en el agua, por medio de un cable de 30 metros, y encendía la grabadora', agrega. ¿Y luego? 'Traspasaba esos registros a mi notebook, donde tengo un software especial para analizar sonidos de animales (Raven). Este programa permite visualizar los sonidos por medio de gráficos (espectograma). Puedo tomar mediciones de frecuencia, duración y amplitud de la onda de sonido', explica la inglesa.

'Nos dimos cuenta que el patrón del canto no era igual que el de las ballenas de la Antártica, del Hemisferio Norte o de Nueva Zelanda. Era un dialecto propio, que es del Pacífico Sur oriental y que bautizamos como el dialecto chileno'. Otro hallazgo importante en este estudio, que pertenece a la tesis de doctorado de Buchan titulada 'Presencia acústica de ballenas azules (Balaenoptera musculus) y condiciones de forrajeo en el golfo Corcovado, Patagonia chilena', postula que el canto de las ballenas azules de la Patagonia se compone de cinco tipos distintos de sonidos.

Según Buchan, el dialecto chileno de las ballenas azules es 'complejo y particularmente más agudo que los dialectos de otras ballenas azules en el mundo, que por lo general son graves. Tiene sonidos cortos, similares al canto de un pájaro. Por ejemplo, en California la ballena azul emite dos tipos de sonido. En el Océano Indico son siete, acá son cinco'. 'La ballena azul tiene su propio si poh ', bromea Buchan. Esos cinco sonidos contribuyen a trazar las rutas de migración de este grupo de ballenas azules de la Patagonia.

'Este dialecto lo estamos escuchando cerca de Galápagos, en el Trópico. No en California, ni la Antártica, ni en ninguna otra parte del mundo: esa es su ruta de migración. Están en el verano en la Patagonia y en invierno en el Trópico', explica la oceanógrafa. -¿Para qué sirve todo esto, Susannah?


-El dialecto es como una huella digital acústica. O sea, el registro del canto que graban los hidrófonos nos permite saber de dónde vino esta ballena. Con eso podemos entender su distribución, por donde se mueven, su comportamiento e implementar medidas de conservación.