lunes, 27 de abril de 2015

Industria del reciclaje podría sumar un millón de toneladas anuales

Esto se lograría considerando el volumen tratable contenido en la basura que recogen al año los municipios en Santiago.


Por K. Maraza / J.Esturillo, Diario Financiero (DF)



Los envases de los productos que se consumen diariamente han llegado a representar más de la mitad del total de la basura domiciliaria que se produce en Santiago, lo que supone un potencial que hasta ahora no está siendo aprovechado con fines de recuperación o reciclaje.

Las cifras de la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje (ANIR) son enfáticas en este sentido, pues plantean que cada año los municipios de la capital recogen y trasladan a vertederos 2,6 millones de toneladas de desechos y, de ese total, al menos un millón de toneladas corresponden a productos que pueden ser reciclados.

Sin embargo, en el gremio dicen que esto actualmente no sucede, porque los operadores especializados no tienen acceso a esos elementos, los que, además, al estar mezclados con basura que entra en descomposición, pierden su capacidad para ser procesados.
Las acciones de recolección que algunas comunas realizan a partir de la habilitación de los denominados "puntos limpios" es insuficiente, pues representa el 0,035% de los elementos con potencial de tratamiento, de acuerdo a las estimaciones del gremio, que agrupa a 15 empresas que realizan este proceso de transformación.

Desempeño industrial

La realidad en el plano industrial dista de lo anterior.
El presidente de ANIR, Roberto Izquierdo, explicó que en este caso, supermercados y centros comerciales son los grandes proveedores de las materias que se reciclan en este segmento, cuya actividad, añadió, data de hace unos 60 años.

El gerente general de Anir, Alejandro Navech, explicó que el desarrollo del reciclaje en el mundo industrial fue más sencillo, porque hay metas por cumplir y funciona la oferta y la demanda, por lo que ante la necesidad surgieron las empresas de reciclaje.

"Hoy, si el proyecto de reciclaje que está en trámite en el Congreso sigue excluyendo a las municipalidades del cumplimiento de metas como las consideradas para los industriales o bien de requerimientos diferenciados para el mundo domiciliario, los productores van a cumplir sus metas sólo a través del mundo industrial que ya está estandarizado", explicó el ejecutivo.

Izquierdo comentó que en el plano industrial el tema del reciclaje está muy trabajado y son pocos los ámbitos donde se puede crecer en materia de tonelaje. Incluso en algunos rubros hay que importar material para procesarlo en Chile.

Los supermercados y grandes centros comerciales son los principales proveedores de las materias, a través de convenios o licitaciones, aunque también hay ventas puntuales.

El vidrio es uno de los materiales que se reciclan. De una producción de unas 221 mil toneladas, se procesa el 22% o 46 mil toneladas, pero en ANIR dicen que si la norma obligara también a los municipios a recolectar por separado este elemento, el volumen de tratamiento se podría hasta duplicar.

Baterías: temen monopolio por normativa en trámite

Cerca del 60% de los residuos actualmente es dispuesto en instalaciones ambiental y sanitariamente adecuadas, de acuerdo a lo establecido en la Política de Gestión Integral de Residuos Sólidos, que apunta a reducir su generación y fomentar su re utilización.

Un ejemplo en esta materia son las baterías ácidas de plomo, que usan los vehículos y que al final de su vida útil son un residuo peligroso altamente contaminante, que en sí tiene un alto valor porque la mitad de su peso contiene este metal, cuyo costo una vez tratado, es similar al del mineral extraído de las minas, con lo cual hasta hace unos meses este residuo peligroso se reciclaba casi en su totalidad, exportándose el producto tratado a países productores de baterías.

Sin embargo, el proyecto de ley de fomento del reciclaje, también conocido como REP, impulsaría un monopolio en este segmento, dijo el ex vicepresidente de la ANIR, Antonio Bulnes, quien explicó que en el país existe sólo una planta recicladora con fundición, que en su condición fija el precio de compra de los dispositivos, lo que a su juicio inhibiría la competencia.

"Este actor ya actúa como monopolio al fijar el precio, definir a quiénes les recicla y estar importando baterías", explicó Bulnes.