domingo, 20 de julio de 2014

Hallan ocho nuevas especies de insectos en cuevas de Isla de Pascua

Los animales forman parte de la escasa fauna endémica de Rapa Nui, por lo que los científicos llaman a proteger el entorno donde habitan. El Mercurio, 18 de julio de 2014.

Al oeste de Isla de Pascua, y resguardados en jardines de musgos y helechos que abundan a la entrada de cavernas, un equipo internacional de investigadores descubrió ocho nuevas especies de insectos descritos solo en la isla. A estos se suman dos especies que hasta ahora no se habían identificado más que en islas del Pacífico Sur y que habrían llegado hace 800 a 1.200 años, en las canoas de los primeros polinésicos que colonizaron Rapa Nui.

Los insectos, que miden entre 1 y 10 mm fueron identificados en 10 cuevas de la zona de Rohio, en el Parque Nacional Rapa Nui.

Sobrevivientes
Los autores del hallazgo -que se publica en la revista BioScience- señalan que estos animales han sobrevivido a varios siglos de impactos ambientales en la isla, incluyendo deforestación, agricultura, animales pastando y al menos 100 años de presencia de especies invasoras. Por eso, señalan, “la conservación y manejo de las cuevas y su hábitat de helecho y musgo deberían considerarse de la más alta prioridad para proteger la fauna endémica de la isla”.

Considerando que a la fecha se conocían solo 21 especies de artrópodos endémicos de Rapa Nui, las ocho especies identificadas representan casi un tercio de esta fauna, explica Judson Wynne, espeleólogo de la U. de Northern Arizona e investigador principal del estudio.

“Creemos que estos insectos alguna vez estuvieron dispersos ampliamente por la isla”, explica. Sin embargo, debido a las extensas perturbaciones ambientales registradas en Rapa Nui, “los que vivían cerca de cavernas o dentro de ellas quedaron confinados a esos espacios, aislándose y formando poblaciones que sobrevivieron hasta nuestros días”. Debido al escaso número de individuos de cada especie, los investigadores consideran que estas se encuentran en peligro de extinción, riesgo que podría manejarse protegiendo su hábitat.

Plan de protección
Por tratarse de una isla volcánica, las cuevas y cavernas abundan en la isla. Su valor no es solo ecológico, sino cultural. Existe la creencia de que los espíritus de los antepasados habitan en ellas; los antiguos pascuenses vivían en cuevas, las usaban como refugio de guerra, sitios de sanación y entierro de sus muertos, entre otras cosas.

Por eso, la necesidad de protegerlas no es un tema ajeno para las autoridades de la isla. “Falta bastante trabajo para hacer conciencia al respecto, pero mucho tiene que ver con disposición y voluntad, tanto de visitantes como de la comunidad local”, dice Hotu Paté, administrador del Parque Nacional Rapa Nui, de Conaf.

Señala que “actualmente estamos elaborando un plan de uso público que contempla cinco sitios de uso intensivo: Anakena, Tahai, Rano Raraku, Orongo y Ana Te Pahu”. En este último, donde abundan las cuevas y galerías volcánicas, las numerosas visitas han tenido consecuencias sobre la estabilidad y seguridad de las cavernas.

El plan, “considera educación ambiental, arqueológica y patrimonial, y planes para prevenir visitas en lugares no aptos para ello”, dice Paté, quien estima que en 2015 empezarán a aplicarse algunas de las recomendaciones.


Wynne, por su parte, propone “acordonar los jardines de musgo y helechos y poner carteles describiendo la fragilidad de este hábitat dentro de estas áreas, desincentivando a los turistas a que ingresen a ellas”.

Fuete: TERRAM