lunes, 10 de junio de 2013

En la ruta de las buenas prácticas ambientales

Sustentabilidad

La Segunda
05 Junio 2013
           
Conquistar nuevos consumidores y posicionarse en el mercado internacional es un objetivo que guía el accionar de las diversas industrias, que cada día son más conscientes sobre la necesidad de agregar valora sus productos mediante la innovación e iniciativas diferenciadoras que resulten atractivas para los potenciales clientes. Esta premisa cobra fuerza en un contexto donde los consumidores -mercados específicos y clientes finales- están cada vez más informados y aspiran a consumir productos considerados sustentables o que han sido elaborados a partir de buenas prácticas ambientales.

De ahí que se ha vuelto necesario que las empresas nacionales -sobre todo las exportadoras- certifiquen que cumplen con ciertas normas "verdes" de producción, para lo cual se someten voluntariamente a una evaluación externa válida, que da cuenta de que los procesos utilizados garantizan la conservación de los recursos naturales y el manejo sostenible.

A nivel internacional, existen diferentes certificaciones que han alcanzado reconocimiento y prestigio global, entre ellas la Leadership in Energy and Environmental Design -más conocida como LEED-, entregada por el US Green Building Council a edificaciones que consideran prácticas de construcción sustentable. Pero también existen sellos con un marcado acento local como la Distinción APL "Estrella Azul", que otorga d Consejo Nacional de Producción Limpia (CPL).

SELLO EN PRODUCCION LIMPIA, UNA APUESTA LOCAL

Una iniciativa surgida en nuestro propio territorio es precisamente el sello del CPL, que desde 2010 acredita que la empresa que exhibe la Distinción APL "Estrella Azul" es amigable con el medio ambiente y ha cumplido con éxito los compromisos de mejoramiento ambiental asumidos en el marco de un Acuerdo de Producción Limpia al que adhirió voluntariamente.

El proceso de acreditación y obtención del sello consta de dos etapas: entrega del certificado de producción limpia y la obtención de la Distinción APL "Estrella Azul". Jorge Alé, director ejecutivo del Consejo Nacional de Producción Limpia, destaca que aquellas firmas que consiguen el 100% de cumplimiento de sus compromisos primero logran su certificado en Producción Limpia. Sólo una vez que la empresa recibe ese certificado puede optar, si así lo desea, a la distinción APL "Estrella Azul" mediante un contrato de licencia y uso de marca APL con el Consejo Nacional de Producción Limpia.

Desde 2010 se han entregado alrededor de 40 distinciones de este tipo, principalmente a compañías del sector procesador de frutas y hortalizas: fabricantes, importadores y distribuidores de plaguicidas. y productores de huevos. Entre las empresas que cuentan con este sello sobresalen Productos Fernández, Aconcagua Foods, Tres Montes Luchetti, Cemento Polpaico y Agrícola Pisquera Elqui.

Debido al auge que están teniendo las certificaciones ambientales. Alé destaca que el CPL está generando "nuevos productos que aportan a la sustentabilidad del país y mejorando los existentes. Entre ellos se pueden mencionar los APL sustentables y los núcleos de sustentabilidad territorial (NEST). En todos ellos se podrá optar a la Distinción APL 'Estrella Azul”.

EL CODIGO "VERDE" DE LAS VIÑAS

Más de 150 países componen el mercado de vinos chilenos, que llegan principalmente a Estados Unidos. Alemania, Reino Unido y a paso lento, pero seguro, a Asia. Este rubro fue líder en tomar las riendas de su gestión ambiental, conscientes de que sus botellas deben seducir a consumidores que no sólo buscan degustar cepas y buenas cosechas, sino también saber que el vino que llega a sus mesas fue elaborado con respeto por el medio ambiente.

Por ello, el Consorcio I+D Vinos de Chile decidió crear el Código Nacional de Sustentabilidad, la primera certificación de la industria vitivinícola que está reconocida a nivel internacional, lo que le otorga un valor agregado al vino chileno, pues de esta manera responde a "una creciente demanda a nivel nacional e internacional en materia de sustentabilidad, además de la necesidad de utilizar de manera eficiente y sustentable los recursos naturales".

La iniciativa, pionera en la industria agroalimentaria, busca incorporar prácticas sustentables sobre la base de requisitos específicos en tres áreas: verde (viñedos, que incluye campos propios y proveedores de largo plazo). roja (bodegas y plantas de embotellado) y naranja (social). Las viñas que quieran contar voluntariamente con él deben tener un sistema de gestión que permita cumplir con los requisitos del código, entre ellos, una combinación de principios ambientales, equidad social y viabilidad económica. En la práctica, eso significa que se certifica la gestión de la empresa y no el producto final.

Debido a las ventajas competitivas que un sello de estas características puede tener a la hora de conquistar nuevos mercados el código ha tenido una buena acogida. De hecho, ya existen 29 viñas certificadas en el área verde y otras 11 en todas las etapas.

MAS DE UNA DECADA DE MANEJO FORESTAL SUSTENTABLE

Hace más de un diez, años, el rubro forestal comenzó a preocuparse de certificar sus buenas prácticas medioambientales. Como resultado de este trabajo, nuestro país cuenta con un sistema de Certificación de Manejo Forestal Sustentable (CERTFOR), que se compone del Estándar de Manejo Forestal Sustentable (MFS) que aplica a las empresas del sector para el manejo de sus plantaciones y bosque nativo. y el de Cadena de Custodia que se utiliza para todas las industrias que trabajan con materia prima proveniente del bosque.

André Lamze. secretario ejecutivo de Certfor Chile, explica que esta certificación surgió el año 2000 debido a que el mercado internacional exige que el comercio de productos elaborados con materia prima proveniente del bosque —como muebles de madera y productos de papel— "tengan un aval de que esto no proviene de la tala ilegal de árboles o un proceso irracional de deforestación".

CERTFOR está reconocido desde 2002 por el Sistema Internacional PEFC (Programa para la Homologación de Sistemas de Certificación Forestal). entidad no gubernamental que promueve la gestión sostenible de los bosques y que registra bajo su sello dos tercios de la superficie forestal certificada del planeta.

El tema es relevante en la medida en que CERTFOR se trata del primer sistema de una nación no europea en lograr dicho reconocimiento y es un caso de éxito a consultar por países como Argentina. Colombia, Perú y Uruguay.

CERTFOR/PEFC tiene en Chile 1.927.194,43 hectáreas de superficie forestal certificada, de las cuales 1.296.691.44 hectáreas corresponden a plantaciones y el resto a protección del bosque nativo. Existen, además, 56 empresas certificadas bajo el estándar de Cadena de Custodia, de las cuales 44% Son de la industria gálica, principalmente imprentas que han visto cómo han aumentado las políticas y exigencias ambientales y RSE de sus clientes.

"Las imprentas son la industria de mayor interés por la certificación CERTFOR/PEFC puesto que están al filo de los acuerdos de producción limpia que está impulsando el gobierno y al tanto de las exigencias de sus clientes para entregar productos que, como atributo, sean elaborados bajo procesos de mínimo impacto ambiental y que dicho requisito sea comprobable a través de alguna certificación validada", comenta Lanceo. Entre las empresas que cuentan con la certificación CERTFOR/PEFC figuran. entre otros, en el área de manejo sustentable bosques, el Grupo Mininco, la Forestal Santa Blanca Ltda. y Forestal Anchile, mientras que en Cadena de Custodia destacan CMPC Maderas. Salesianos Impresores y Rhein.  
Recuadro :    
ISO 50001 desafía a mejorar el desempeño energético

No sólo las certificaciones abren puertas en el exterior. También lo hace el cumplimiento de normas de amplio reconocimiento internacional como las ISO. En junio de 2011 comenzó a operar en nuestra país la ISO 50001 sobre eficiencia energética, que apunta a mejorar el desempeño energético, los costos financieros asociados y las emisiones de gases de efecto invernadero relacionados.

La Agenda Chilena de Eficiencia Energética (AChEE) es la entidad que ha encabezado el trabajo para que las empresas chilenas avancen en la implementación de este estándar. Michel de Laire, jefe del Área Industria y Minería de la AChEE, explica que esta norma implica ventajas innegables para la industria pues permite "conocer la cantidad de energía que se consume en cada proceso mejorar la eficiencia energética, incrementar el uso de energías renovables o energías excedentes propias o de terceros". Asimismo las empresas pueden "asegurar su conformidad con su política energética y demostrar esta conformidad a otros y buscar la certificación de su Sistema de Gestión de la Energía (SGE) par .o organización externa".

Hasta la fecha han logrado esta ISO la Central Térmica Quintero de Endesa, Papelera Bío Bío y Mall Plaza Sur. El 24 de junio se sumará una nueva empresa, Patagonia Fresh, en sus dos plantas productoras de jugo. Pero la labor de la AChEE continúa, pues desde 2012 trabaja en la implementación de la norma en empresas que provienen de los ámbitos portuario alimentario, transporte, servicios, retail, entre ellas Metro de Santiago -en estaciones Pedro de Valdivia y Cal y Canto-, Cristalerías Chile (Padre Hurtado) y Transportes Nazar.

Según datos recopilados tanto a nivel internacional como de empresas locales, mediante este camino se puede mejorar el desempeño energético entre 3% y 10%. "Esto no necesariamente se cuenta desde la certificación ISO 5000) ya que muchas empresas han desarrollado medidas de eficiencia energética de forma previa", detalla De Laire.

La meta de la ACRE es continuar con la labor iniciada en 2011 de promover la incorporación de sistemas de gestión de la energía basados en la norma ISO 50001 en la industria y minería nacional Puntualiza el experto, quien agrega que también se está desarrollando un programa piloto de apoyo en la implementación de Sistemas de Gestión de Energía basado en ISO 50001. Este plan entrega apoyo, a través de personal especializado, para implementar la norma, con el fin de obtener la correspondiente certificación al final del proceso.

Demostrar ante los mercados y la ciudadanía que se cumple con la legislación ambiental vigente o que, incluso, se ha dado un paso más allá con iniciativas voluntarias de amplio reconocimiento internacional ha pasado a formar parte de la planificación estratégica de importantes rubros e industrias. Contar con certificaciones ambientales específicas en gestión ambiental o eficiencia energética no es solo marketing, sino un factor diferenciados para las empresas que buscan aumentar su competitividad.


29 viñas tienen el Código Nacional de Sustentabilidad en el área verde (viñedos).